Permíteme que insista, no quiero tener que verme en la situación de tener que intentar reconocerte dentro de unos años y recordarte todo aquello que fuimos, cuando entre tú y yo ya haya pasado el tiempo, ni mucho menos quiero que me empaquetes en una de esas mudanzas que de vez en cuando haces en tu cabeza para mandarlo todo en cajas al rincón de pensar, donde entre copa y copa o canción y canción te da por mirar de vez en cuando.
Me niego a que te pase a ti, no estoy dispuesto a permitirlo, por eso y porque creía que te había quedado suficientemente claro que como estás ahora no significa que vayas a estar siempre te escribo hoy, para negarme.

Negarme a que te olvides que siempre pensabas que imposible era y es una palabra demasiado fuerte, tan fuerte que te dolía pronunciarla y que cuando la pronunciabas nunca la llegabas a pensar de verdad o como tú solías decir, “Imposible es un 80-20, un 80% de mentira y un 20% de verdad”.

Recuerda los matices que te sacaron de más de un gran apuro y te ayudaron a tomar muchas de tus grandes y pequeñas decisiones. Pero por encima de todos esos matices quédate con aquel pequeño matiz que leíste cierto día de que “las cosas siempre empeoran, aunque solo sea un poco de nada, antes de mejorar”, pero cuando mejoren aprécialas del todo, que para eso también estás tú, para pararte y valorar.

No olvides que por muy difícil que sea a lo que te enfrentes, a menudo tú mismo serás la solución a tus problemas y por muy lejos que estés, siempre puedes volver. Te guste o no todos pertenecemos a un lugar, a una sensación y a una persona, nunca te gustó llamarlo física ni tampoco química, preferías limitarte a decir que todos los caminos llevan a casa y tarde o temprano todos tenemos que volver, los tiempos pasados tienen que contar para algo  ¿Recuerdas?

Mantente firme en tu hobby de perderte y descubrir la esencia de esas pérdidas, por si no lo recuerdas tú decías que saber algo desde el principio define tu vida y te convierte en quien eres y fijándote atrás tienes todo lo que un día quisiste saber, pero aun queda, por eso sigue sacando fotos, escuchando música, andando despacio, preguntando mucho, riendo fuerte, llorando a menudo, leyendo 7 libros al año, dejándote y prestándote a ayudar. Y cuando te pierdas demasiado, acuérdate de aquel qué, de aquel cómo, de aquel cuándo y de aquel por qué, puedes elegirlos tomándote el tiempo que creas necesario, las veces que creas necesarias y en los sitios que sea necesario, excepto el cuando que menudo se te resistirá. Pero no descuides el quinto elemento, el mas importante y al que debes dedicarle mayor tiempo y atención “con quién”.

No dejes de ser tú mismo nunca, ni dejes que nadie te quite esa espontaneidad tan característica que te hace ver las cosas tan fáciles y sencillas, cuando no lo son en realidad. Hay cosas que pueden hacerte muy atractivo pero a la vez estar muy solo y puede que si echas la vista atrás no te hagan feliz del todo, así que si hay algo que no te gusta en tu vida, la solución era y es cambiarlo y si alguien quiere libertad, dársela. Libertad en sí, es solo una palabra más del diccionario que independientemente de su significado, desempeña perfectamente su función de echar de menos a alguien.

Tú hace ya tiempo que te tomaste la libertad de elegir tú adiós más difícil y algún día nos leeremos para ver si te sigue gustando aquella elección o fuiste capaz de hacer algo y cambiar.

Luc.

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