Hacía tiempo que no aparecía por aquí y puede que os haya tenido algo abandonados, os pido perdón por el tiempo de espera, perdonadme si podéis, si no ya encontraremos un modo de compensación.
He escuchado muchas cosas durante este tiempo y he estado al borde de publicar en un par de ocasiones, pero nunca me gustaba lo que acababa escribiendo hasta que escuché algo que sonaba así:



“El proceso de madurez de las personas, hace que conforme pasa el tiempo tengamos menos ilusión por las cosas y seamos más conscientes de la realidad”



Menudo bofetón de realidad.

Entonces empecé a pensar en todo y a mirar a la gente y me di cuenta de que pensamos demasiado en lo que es bueno, malo, sensato, insensato, maduro e inteligente y eso nos hace actuar menos de lo que probablemente actuaríamos si no pensáramos tanto, puede que haya mas felicidad en los actos que en los pensamientos, aunque a día de hoy no os lo puedo garantizar. Se que hay un cuento en el que los pensamientos alegres te hacen volar, y permitidme que os cuente que pasé  mucho tiempo saltando desde mi cama cada noche y ni el suelo estaba mas blando, ni volaba. Sin embargo, me reía al intentarlo una y otra vez.

Supongo que en ocasiones nos dejamos llevar por las masas más de la cuenta y siempre buscamos excepciones, personas que no lo hagan y que nos ayuden a no hacerlo. Amigos que tomamos como héroes personales en realidad, y aunque a veces nos perdamos, sabemos que siempre tendremos la música para ayudarnos, que aunque la oigamos demasiado y escuchemos medianamente poco, cuando queremos ayudar a otro o que alguien escuche algo somos muy de “escucha esta canción”.

Sabemos lo que nos gusta y aun así seguimos tratando de elegir los momentos, no aprendemos a confiar en ellos y no aprendemos que son ellos los que nos eligen a nosotros la gran mayoría de las veces. Aunque admito, que a veces no esta de más creer en ellos ni elegirlos, como dice alguien que conozco “En verano mola más”.

Creamos máscaras y antifaces de versiones avanzadas y en constante actualización gratuita de las que no nos desprendemos con facilidad. Hasta cierto punto puede estar bien, pero puede que te pierdas más de lo que te pueda salvar. Quiero pensar que es por eso de que solo la ilusión trae desilusión, aunque sabemos bien que de vez en cuando miramos más allá de la máscara, el antifaz, la armadura y el caparazón y nos permitimos ilusionarnos aunque sea por instantes, sabemos que es nuestra fuerza motriz.

Buscamos explicaciones a absolutamente todo, queremos el control y saber si las cosas están pasando por casualidad, accidente o suerte, para más tarde darnos cuenta que nunca sabremos muy bien el porqué, y eso nos gusta. Aunque el problema no está en que nos guste, el problema está en que nos gusta lo que nos encanta y cuando no estamos seguros apartamos las cosas ,dejándolas a la certeza de lo que pueda pasar.

Cuando no tenemos las explicaciones, buscamos problemas donde nos dan soluciones prefiriendo no complicarnos y aunque sepamos que esa complicación rima con diversión y risas, nosotros preferimos que rime con autoprotección; debe ser porque no llevamos muy bien eso de las tormentas, no nos gustan y no las aprovechamos para empaparnos en ellas y aprender, por eso queremos autoprotección y la queremos ahora, !Ya¡



Que todos sabemos que hay bocas que nos hacen y harán regresar mil veces, que no somos inmunes a los besos en el cuello, que estamos hechos para tropezar dos veces, una con cada pie, que hay labios que besamos con la mirada dejando historias a medias y que detrás de cada “escucha esta canción” se esconde un secreto.

Que no estamos locos, sonríe, que somos, semos y seremos así.

Luc.
wine