Para AR, que me pidió esta entrada (que no pensaba escribir) y un punto de vista diferente, Gracias.

Un año más Septiembre ha llegado y nosotros le culpamos de todo lo que NO nos gusta, de cosas de las que él no tiene culpa, de cosas cuyos verdaderos culpables somos nosotros, hablamos de cosas que nos gustan y de cosas que se acaban. Ahí esta el problema que todo lo que realmente nos gusta se acaba, pero Septiembre también acaba y da paso Octubre que no es mas malo que él y sin embargo no le culpamos tanto o mejor dicho, no le culpamos casi nada.

¿ Será qué tiene un puente? La cuestión es quejarse, porque siempre queremos más y punto.

Ya os lo advertí, que los amores de verano en su mayoría iban a acabar, que las tardes llega un momento que empiezan a ser más cortas, que las noches sin chaqueta no son eternas, que las vacaciones son limitadas y conforme crecemos cada vez son más cortas, que el calor aunque dure por ahora, se ira por el mismo camino que vino, para así poder volver cuando le toque otra vez, que al verano no le gusta echar amarres ni anclajes, que su felicidad esta en ir y venir y nosotros aún no nos hemos entendido.

Y llega Septiembre sonriente, con su 9 reluciente a la espalda, el número de la suerte para muchos, uno de mis favoritos si me permitís el detalle. La mayoría volvemos a casa y queremos pasear por donde hace tiempo que no paseábamos, mirar quien hay, cómo está la calle, si los árboles están podados, el olor de la ciudad que aún huele a verano, acordarnos de los que aún siguen en la playa, vemos primeros grupos de gente que se reúnen en las terrazas, revisamos de la agenda del móvil para tantear quien puede estar y quien no. Y sin darte cuenta, te topas con los reencuentros y los planes de fin de semana. Probablemente lo mas duro sea esperar 3 días todas las semanas al Juernes y 4 al Viernes, porque somos así, no nos conformamos con poco y nos dimos cuenta que si la semana tenía 7 días podíamos tener 3 de fiesta, 3 de trabajo y 1 de descanso, o por lo menos hasta que el cuerpo aguante, y este mes en vez de ir menos a más iremos de más a menos, porque vamos a prolongar el verano sea como sea, nuestro cuerpo puede todavía un poco más.

Es el mes idóneo para ver los detalles de vuestra ciudad y hacer las cosas que siempre habéis querido hacer, ese bar, esa tienda, ese parque, ese rincón, esa excursión. Septiembre tiene los mismos días que cualquier otro mes , pero son otro tipos de días, son días de ni sí ,ni no y solo nosotros podemos decidir como llenarlos, mientras la sociedad los llena de conceptos como el síndrome postvacacional, volver a empezar o la operación retorno, TODO PSICOLÓGICO, BUUH!.

Para muchos es el auténtico Diciembre, porque en septiembre empieza un nuevo año y con el verano le decimos “hasta el año que viene”. A veces nos aleja de cosas, pero siempre nos acerca a otras, nos hace sentirnos humanos echando de menos y nos hace plantearnos quien queremos ser. Nos trae los Lunes, los malditos Lunes que tanto odiamos y que si no fuera por ellos no cogeríamos con tantas ganas los viernes. No es un mes de sentarse a esperar que pase, porque pasa duerme la ilusión si no la buscas y no vuelve.

Septiembre tiene la vuelta a la oficina, la vuelta a la universidad y al cole pero sobretodo tiene LA OPORTUNIDAD, porque no tiene razones ocultas, no viene por diversión y sobre todo no quiere ataduras, por donde vino se irá. Luc. due fixie